¿Miedo a Google?
Posteado el: Septiembre 11th, 2008 | Autor: Alex Súbaru | Archivado en Informática | Etiquetado como: Google, seguridad |
Fundada hace una década, Google a día de hoy se ha posicionado en los primeros puestos de la pirámide del sector de la telecomunicación.
Plantando una pequeña semilla en forma de buscador liviano, el árbol de Larry Page y Sergey Brin ha ido creciendo hasta conseguir una plataforma de información y publicidad ofreciendo sus servicios a coste cero y que aumentaron el valor de la empresa hasta llegar a ser la más cara, superando a grandes como Microsoft.
Hablamos de servicios como Gmail, Google Earth, Google Reader, Google Chrome, Google Docs y un largo etcétera disponible en su web o a la espera en Google Labs (donde podremos probar aplicaciones que siguen en proceso de creación). Hablamos de una suite completa online que apenas carece de utilidades, totalmente gratuitos con un único requisito, tener una cuenta registrada que servirá como nuestra ID de acceso a las demás aplicaciones.
Por poner un ejemplo, estoy escribiendo este post desde Google Docs (el WYSIWYG de Wordpress lo aborrezco), mientras me comunico con mis contactos a la vez que leo mis correos gracias a Gmail, leo los posts de mis blogs favoritos desde Google Reader y todo esto desde el nuevo navegador Google Chrome (con algún que otro fallo). Sin contar otros servicios que suelo utilizar para el blog como puede ser Google Analytics para ver a diario los informes sobre las estadísticas de visitas a la web o Feedburner para saber quien está suscrito al RSS. En conclusión, utilizo los servicios de Google para todo, por un lado es todo un beneficio porque centralizo todos los servicios y no tengo que perderme entre claves y direcciones; por la parte contraria preocupa la seguridad con la que se guarda toda la información.
De nada sirve dejar mi patrimonio en el mejor banco del país si el encargado despistado permite que le roben de camino a la cámara o peor todavía, la deja abierta. Es algo que preocupa en el entorno que nos rodea, que al enviar un email algún cracker nos intercepte el mensaje y lea o consiga la contraseña de acceso a la cuenta y pueda planear la manera de hundir nuestra vida haciendo público los datos. Todo esto por el lado de Google no me preocupa básicamente porque para eso tenemos la opción en el caso de Gmail de cifrar nuestro correo o utilizar una comunicación segura (si lo activamos en las opciones).
Claro que toda puerta se puede abrir si ese es nuestro propósito (sino pregúntenle al gobierno británico), pero en este caso entra en escena la confianza y la duda de si realmente puedes dar tus datos a cierta empresa para que los custodie. De todas maneras, a los que en su día se quejaron del poder que Google está alcanzando, defiendo que hace unos años viviamos la misma situación con Microsoft, claro que los únicos servicios online que utilizaba era Hotmail y Msn, pero tanto sus aplicaciones como la suite de ofimática y su navegador dirigido a la seguridad deja bastante que desear.
En conclusión, es cierto que Google crece a pasos agigantados y el futuro deja entrever que seguirá en permanente desarrollo, pero mientras que mis datos estén seguros y sus servicios sean gratuitos seguiré siendo un cliente fiel, porque no hay que darle más vueltas, Google posee un pack de aplicaciones que fuera de conspi-paranoias a día de hoy son totalmente necesarias si quieres facilitar la mayoría de las tareas.


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